Historia

El Colegio El Valle de Occidente fue fundado en el año de 1989, gracias a la visión, iniciativa y emprendimiento de las señoras; Olga Lucía Menegazzo De Pellecer y Patricia Barrios de Pellecer. Aspecto singular en la historia de su creación, es el hecho que el Colegio inició sus actividades en el carport de la casa propiedad de la Señora Lucía de Pellecer, ubicada en la 13 calle A, No. 8-56 zona 3 de la ciudad de Quetzaltenango, las actividades educativas se iniciaron con 12 alumnos y el concurso de 2 profesoras.

            Para el año siguiente el número de alumnos subió a 25 y ello obligó un traslado a instalaciones con mayor espacio ubicadas en la 14 avenida “A” de la zona 3.   Durante dos años funcionó en ese lugar y seguidamente el Colegio arrendó a Monseñor Víctor Hugo Martínez  un edificio del Centro de Capacitación Católica, lugar que contaba con mayor espacio e instalaciones deportivas lo que le permitió al Colegio mejorar sus procesos e ir en constante crecimiento, es así; como después de múltiples esfuerzos e inversiones y con el concurso invaluable del Ingeniero Hugo Pellecer y Arquitecto Alfredo Molina, se concretizó el sueño de contar con instalaciones propias.

            La historia dará cuenta que el sueño de las fundadoras pudo materializarse gracias al empeño demostrado y a la fuerte convicción de proveer a Quetzaltenango, un centro de estudios con servicios y calidad diferenciada, lo que le ha permitido posicionarse en poco tiempo, como una institución líder en la formación de niños y jóvenes, hombres y mujeres que destacan por su alto rendimiento académico.

            No cabe duda que al momento que el Colegio contó con instalaciones propias, ello permitió un crecimiento sostenido de la oferta educativa, además de proveer del espacio físico necesario para que los estudiantes desarrollen actividades deportivas y de recreación en beneficio de su proceso formativo al punto que desde sus inicios a la fecha, el Colegio se ha propuesto la formación integral de los estudiantes, para que estos sean capaces de descubrir el sentido de la vida, amarla, respetarla y valorarla, ya que un eje transversal y valor fundamental de toda nuestra actividad es la enseñanza basada en principios cristianos y morales, lo que abona grandemente en que los estudiantes puedan tener una visión amplia de la realidad social a la cual pertenecen para contribuir a su desarrollo y transformación.

            Hasta el día de hoy, tres personas han ocupado la dirección del establecimiento, son ellas: Olga Lucía de Pellecer, María Ana Monterroso Grijalva, Miriam Verónica Maldonado Reyes y Analia Lima Soto de De la Cruz.